La vuelta al cole: una oportunidad para todos
Te contamos cómo preparar una vuelta a clases segura y saludable, sin olvidar a quienes más apoyo necesitan

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Cada año, la vuelta a las clases moviliza a cerca de 29 millones de estudiantes de educación básica y bachillerato en México. Las aulas vuelven a llenarse de mochilas, libros y cuadernos, pero también aumentan el tráfico, los desplazamientos y las prisas de las primeras horas del día. Por eso, la vuelta al colegio es la oportunidad perfecta para recuperar rutinas, reforzar hábitos saludables y recordar que un buen comienzo del curso escolar debería estar al alcance de todos.
Las vacaciones suelen alterar los horarios de sueño, las comidas y la actividad física. Recuperar estas rutinas unos días antes del inicio del curso facilita la adaptación y ayuda a niños y adolescentes a mejorar la concentración y el rendimiento escolar. Establece horarios regulares para levantarse, comer, hacer las tareas y dormir, así como preparar la mochila o la ropa desde la noche anterior. Lo importante es que las rutinas sean flexibles y que los niños participen en ellas para fomentar su autonomía y responsabilidad.
La vuelta a clases también es un buen momento para hablar en familia sobre el valor de compartir y ayudar. Reflexionar con tus hijos sobre que no todos los niños viven esta etapa en las mismas condiciones favorece la empatía, la inclusión y la solidaridad.
Antes de salir de compras, revisa el material del curso anterior y elabora una lista con lo que realmente es necesario renovar. Reutilizar cuadernos, carpetas o estuches en buen estado ayuda a reducir el gasto y fomenta un consumo responsable. Involucra a tus hijos en esta tarea para que aprendan a planificar y valorar los recursos. Y si hay libros, uniformes, mochilas o útiles escolares que ya no utilizáis, dónalos: pueden ser de gran ayuda para otras familias.
La seguridad también se prepara antes de salir de casa. Planificar el trayecto y salir con tiempo reduce el estrés y evita conductas de riesgo. En el automóvil, todos los ocupantes deberan viajar con el cinturón de seguridad y los menores utilizar un sistema de retención infantil adecuado. Si el trayecto es a pie, es fundamental caminar por la acera, cruzar por los pasos peatonales y evitar distracciones como el teléfono móvil o los auriculares. Si los niños se desplazan en bicicleta o patín, el casco es imprescindible.
La seguridad también es una responsabilidad compartida. Respetar los límites de velocidad, ceder el paso a los peatones y extremar la precaución en las zonas escolares durante las horas de entrada y salida de los centros escolares protege no solo a tus hijos, sino a todos los estudiantes.
Con el inicio del curso aumenta también el uso de dispositivos electrónicos para estudiar y realizar tareas. Aprovecha este momento para volver a establecer normas sobre el tiempo de pantalla y hablar con tus hijos sobre un uso seguro y responsable de internet, basado en el respeto, la privacidad y el buen trato hacia los demás.
Es muy importante ser conscientes de que la vuelta a las clases no se vive igual en todos los hogares. Mientras muchas familias preparan mochilas, uniformes y horarios, otras afrontan dificultades para adquirir el material escolar, la ropa o incluso cubrir necesidades básicas.
Según UNICEF, 14 millones de niñas, niños y adolescentes (el 38,7 % de la población infantil) vivían en situación de pobreza en México en 2024. Para ellos, el inicio del curso puede convertirse en una barrera más que en una oportunidad.
Garantizar que todos los estudiantes puedan regresar a las aulas en igualdad de condiciones es un desafío compartido. Entre todos podemos contribuir a que ningún alumno se quede atrás por falta de recursos. Desde Fundación Mapfre trabajamos para conseguirlo.