Todos con Veracruz
El trabajo coordinado con Cruz Roja nos permitió llegar a miles de personas afectadas por las inundaciones

Acción Social
En octubre de 2025, el estado de Veracruz vivió una de las temporadas de lluvias más destructivas de las últimas décadas. La tragedia golpeó con fuerza: dejó decenas de víctimas mortales y vidas destrozadas. La crecida del río Cazones, en el norte del estado -con especial impacto en Poza Rica y comunidades cercanas- arrasó en minutos viviendas e infraestructuras, aisló comunidades enteras y obligó a más de 600.000 personas a enfrentarse, de un día para otro, a la pérdida de lo más esencial.
Unas horas después de las crecidas, el día 10 de octubre, Cruz Roja Mexicana ya había activado su Plan Nacional de Acción, desplegando centros de acopio, brigadas de búsqueda y rescate acuático, así como atención médica y logística. En un contexto en el que cada minuto cuenta, nos sumamos a la respuesta en coordinación con Cruz Roja Mexicana, canalizando recursos y movilizando a su red de voluntariado. Siempre bajo un principio claro: ayudar sin poner en riesgo a quienes ayudan. Por ello, y siguiendo las indicaciones operativas sobre el terreno, nuestros voluntarios participaron en la preparación de la ayuda, aunque no en su entrega directa, garantizando así una intervención segura y eficaz.
Desde Fundación Mapfre destinamos 50,000 euros para la adquisición de 1,700 kits de despensa, compuestos por 32 artículos de primera necesidad, distribuidos en dos fases entre diciembre y enero 2026. Esta ayuda permitió dar cobertura alimentaria durante una semana a más de 7,000 personas afectadas. Pero más allá de las cifras, el valor estuvo en la capacidad de ordenar el caos: llevar alimentos donde no llegaban, restablecer cierta normalidad en medio de la emergencia y hacerlo sin poner en riesgo a quienes también forman parte de la respuesta.
La colaboración con Cruz Roja permitió articular una red eficaz y segura, adaptada a un terreno todavía inestable y con accesos limitados.
Este esfuerzo fue posible gracias al respaldo de aliados estratégicos y la generosidad de la sociedad mexicana que respondió con empatía y solidaridad. Y al compromiso de los voluntarios que volvió a demostrar que cuidar es el primer paso para poder reconstruir.
Gracias a todos por confiar, por donar, por actuar. Porque salvar vidas es un trabajo en equipo.